Tiene usted un A/Q antes del flop y está sintiendo ese subidón de adrenalina que se produce cuando caen realmente buenas cartas en su regazo. Este arrebato es parecido al que uno siente cuando se encuentra con alguna joven del ‘banco genético’ de Hilton cinco minutos antes de que cierre el bar habiendo ella bebido un poco de más y sintiéndose sola.
Usted apuesta agresivamente antes del flop en un intento de eliminar de la mano cuanta gente le sea humanamente posible. Cuando finalmente llega el flop, la pizarra indica 2/5/9. Sus cartas han sido neutralizadas: ¿qué hará ahora?
Bueno, podría retirarse y sobrevivir para la pelea en otro momento, pero recuerde que, a menos que suelte con un fuerte "D'oh" cuando el distribuidor repartía el flop, nadie más sabe que las cosas han ido horriblemente mal. Todo lo que los demás saben es que usted estaba apostando fuerte y con confianza antes del flop. Continuar la apuesta mantendría esa ilusión y posiblemente le ayudaría a robar una mano que, en este punto, usted no tiene posibilidades de ganar.
Ahora bien, si ya está en la pelea de un flop malo, no querrá luchar también contra una cantidad de oponentes molestos. Las apuestas de continuación tienen mejor efecto contra un solo oponente. En un pozo múltiple hay simplemente demasiadas personas, algunas de las cuales podrían tener manos legítimas y no comprarían lo que usted intenta venderles.