Evento 13 de la WSOP 2007 - Campeonato Mundial Holdem Pozo Limitado $5,000
Estamos seguros de que Doyle Brunson y su esposa discreparían en qué fue lo más difícil entre que Doyle ganara su primer brazalete de la Serie Mundial de Póquer o que Mrs. Brunson diera a luz a un Todd Brunson de gran tamaño. Ellos estarían de acuerdo en que ambos eventos les cobraron un impuesto tanto físico como mental, pero el tratar de decidir quién lo pasó peor, es la clase de tema con una carga emocional que aparecería en el show "Cops" como una pareja poco razonable.
Cuando Doyle fue premiado con su primer brazalete, tal vez no estaba tan lejano el comparar el acto con las dificultades asociadas al parto. Aún así, el ganar era realmente más fácil en aquellos días. En lugar de tener que derrotar a una lista de jugadores lo suficientemente grande para llenar un estadio mediano, el camino al brazalete solamente tenía unos pocos cientos de personas obstaculizando el camino.
Considerando lo monumentalmente difícil que es el ganar un brazalete de la WSOP en la era moderna (y se está volviendo más difícil cada año) el ganar cinco realmente dice algo sobre el jugador.
Después de vencer a Jeffrey Lisandro y ganar el Evento 13 en la WSOP, Allen Cunningham está ahora a medio camino de combinar las diez piezas de joyería que lucen Brunson y Hellmuth.
A pesar de lo callado que es Cunningham, y lo humilde que parece ser en público, debajo de la superficie hay un león feroz con dos puños de fuego competitivos. Cuando la ESPN le preguntó sobre cómo se sentía de estar a medio camino hacia los 10 brazaletes, sonrió de una manera que hubiera puesto nervioso al General Patton y anunció que realmente estaba sólo a un cuarto del camino de su objetivo final. Veinte brazaletes es una meta ambiciosa, si no imposible, pero es agradable ver a una persona que no se contenta simplemente con terminar con el dinero, y hace de la cuenta de sus brazaletes parte de la evaluación de su lugar en la historia del póquer.